Como una nueva muestra de que el tsunami de plástico que viven los océanos ha llegado a lugares impensados calificó Greenpeace una reciente investigación publicada por la prestigiosa The Royal Society que ha dejado en evidencia de que los animales que habitan las zonas más profundas e inhóspitas del mar ya tienen plástico en sus entrañas.

Pese a que muchas de las investigaciones y alertas por la contaminación por plástico se han realizado cerca de las costas y en zonas en donde el problema es más evidente y visible, un grupo de investigadores británicos ha descubierto la ingesta de plástico en animales que habitan zonas extremas en seis de las fosas más profundas del planeta, incluida una zona ubicada frente a las costas chileno-peruanas.